Micro relatos

•30 noviembre 2011 • Dejar un comentario

La breve vida de una lata de refresco

“Chack… psssst”, “Glúp, glúp, glúp”, “aahh…”. “¡Plonck”

Trágico intercambio
Él la regala flores.
Ella le da su corazón a la ciencia tras el accidente

Carpe Diem
Las buenas historias no se relatan, se viven.

Detalle con importancia
La mas grande mosca quiso dominar al mas pequeño hipopotamo, sin recordar por desgracia, que él mas pequeño hipopotamo sera mas grande que el mas grande moscardón.

Ya iré recuperando mas de las que escribi el año pasado.

Ella duerme

•15 agosto 2011 • Dejar un comentario

Y al llegar a la décima planta del edificio vio que la puerta que enfrentaba a la suya estaba entreabierta, dio un pequeño empujón para cerciorarse de que no era una simple ilusión óptica formada por la pintura. Cuantas noches habría soñado con aquello y estaba sucediendo tal cual lo había imaginado, él cruzaba el umbral de la puerta después de limpiarse los zapatos en la alfombrilla, se miró en el espejo que habia a la izquierda de la entrada, cerró la puerta tras asegurarse de que nadie habia podido ver como invadia el piso de enfrente.

Las paredes rojo granate transmitían una calidez impresionante para ser una simple pintura, las típicas fotos de familia, como odiaba las fotos de familia, sobre todo las suyas, donde nunca una sonrisa se pudo ver en su cara. Antes de seguir caminando quiso eliminar miradas curiosas, por ello tumbo todos los marcos de las fotos, para no estropear los recuerdos. El gato dormía plácidamente, él siempre quiso tener un gato pero nunca pudo, su madre los detestaba, su hermano es alérgico y su padre nunca estaba en casa para darle permiso o una alternativa, ni siquiera para discutir, lo único que le quedaba de su padre era ese pelo negro, tan negro como el del felino. Su subconsciente quería asesinar a su padre, a él y a sus horribles costumbres, cada vez que pegaba a su madre solo imaginaba como le arrancaba la piel, le desgarraba los tejidos internos, arañaba su rostro, punzaba su cráneo una y otra vez y arrancaba los mechones de pelo negro. El animal tenía la culpa, él lo provocó, pero ya no volvería a parecerse a su padre. Avanzo por el pasillo dejando huellas que dejaban un rastro de sangre y pelo negro, un pelo muy suave.

Y ahí estaba ella, impoluta e inocente, entre sabanas acurrucada, tan plácidamente dormida. A él le gustaba mirarla, es preciosa, frágil, como un copo de nieve sobre el capo de un coche. Sus cabellos castaños se esparcían por toda la cama, como si buscaran ocuparla en su totalidad, esa piel blanquecina, sedosa, hasta sus arrugas son bonitas, como se forma esa arruga vientre al estar doblada sobre si misma. La acaricio, recordando aquella vez que en el ascensor subieron juntos y por coincidencia sus dos manos se posaron sobre la misma tecla, ella alejo su mano asustada y él sonrojo y tartamudeo una disculpa improvisada. Ella solo le miro con desprecio, ¿Se creía mejor que él? Solo la quería a ella, no pedía tanto; quería un poco de respeto y cariño por su parte, no unas risas perversas de sus amigas mofándose de los problemas que ellas, que ni siquiera sabían nada de él, se atrevían a inventarse.

Tapó su boca sigilosa y delicadamente con la mano izquierda, mientras con la otra le acariciaba el cuello. Ella se movió y lo abrazo inconscientemente. ¿Acaso no presentía el peligro?¿Le consideraba un cobarde que no se atrevería a acabar con ella? No era así y él decidió acabar con el juego. Una de esas caricias se transformo en presión sobre el delgado cuello de la chica, ella abrió los ojos y mantuvo los ojos clavados en él. Poco a poco su color se apagaba entre inútiles sacudidas de las extremidades, pero sus ojos no, seguían igual de azul intensos que el día que la conoció, ella estaba sentada en los columpios y él se acerco para jugar con ella, aquel día fue inolvidable y solo tenía 10 años, y en ese mismo instante casi dos décadas después sus ojos permanecían inalterables en el tiempo, ¿Por qué ella no podía ser como sus ojos… por qué todo había cambiado? Apretó el cuello con el codo mientras sacaba sus llaves, que tras un pequeño forcejeo fueron a clavarse debajo de su mandíbula, desangrandola hasta la muerte. Al fin podían estar juntos, ella acababa de comprender todo el dolor que había causado y él la abrazo mientras se apuñalaba con una navaja la yugular, así no tartamudearía en el ascenso a la otra vida, una vida que él le había ofrecido a los dos. Y mientras el llegaba al momento de cerrar sus ojos por siempre los abrió de golpe al percatarse de que en efecto, la puerta estaba cerrada.

 

Texto encontrado en una libreta escrita hace mas de 2 años. Algo había que poner.

 

Espero que os guste.

 

Un Saludo,

Arthax

En este mismo instante – Nach

•14 agosto 2011 • Dejar un comentario

En este mismo instante alguien se despierta en la ciudad
y alguien cierra sus ojos para dormir
o para soñar
o simplemente para no ver su realidad
alguien espera en una esquina
y alguien camina sin rumbo calle abajo
una pareja discuten
y un ejecutivo corre hacia su puesto de trabajo

En este mismo instante
alguien se besa bajo la tenue luz de una farola
alguien mata y guarda su pistola
una mujer enciende su gramola y aquella antigua canción 
no la hace sentir tan sola
un anciano un anciano dice hola
y un recien nacido dice adios o hasta nunca o hasta siempre
mientras alguien de repente siente que una vida crece 
dentro de su vientre
una chica despide de su novio en un anden
mientras se sube a ese tren que acelera trepidante
alguien distante bucea en vasos de vodka uno tras otro 
y otro y otro y ya van doce
una niña se mira a un espejo y apenas se reconoce
un marido se corre en la boca de una mujer que no conoce

En este mismo instante un estudiante cierra un libro
y sabe que lo aprendido le hace ser más sabio
y tambien mas confundido
una mirada se cruza entre dos desconocidos
que si se hubieran conocido serian el uno para el otro
alguien vende su cuerpo
y alguien compra medicamentos para perder parte de el

En este mismo instante un chico rico se mete un pico
para sentirse a salvo
y un chico pobre se mete en un equipo para ser como 
Cristiano Ronaldo
alguien haya resgualdo en el sueldo de un trabajo fijo
y alguien en un crucifijo
y alguien en el cobijo de un carton que sirve de escondrijo

En este mismo instante un hijo ejemplar es feliz comiendo regaliz
y una madre sabe que su amor no sera barniz
ante otra cicatriz de su hijo problematico

En este mismo instante alguien abre un regalo
y alguien un bote de barnitulicos
alguien abre su mente
y alguien sus piernas
alguien dice no me dejes nunca
y alguien dice no quiero que vuelvas

En este mismo instante da un abrazo y alguien un puñetazo
alguien esta sintiendo los ojos del rechazo
por ser demasiado oscuro inteligente o gordo o afeminado
alguien anda abandonado con la mente perdida
y alguien se siente perdidamente enamorado

En este mismo instante un presidiario charla consigo
mismo tan solitario
una familia numerosa se sienta a cenar lo unico que 
se olle es el telediario

En este mismo instante alguien esta viviendo su mas
magica experiencia
y alguien sube a una ambulancia de camino a urgencias
alguien esta dando clase
alguien tulos
alguien esta dando las gracias
y alguien gritos de socorro

En este mismo instante una pareja folla apasionadamente
y un ejecutivo sale de su puesto de trabajo
alguien sige esperando en esa esquina
y alguien camina sin rumbo calle arriba

En este mismo instante
alguien se despierta
y alguien cierra sus ojos

Una ciudad

                               Nach

Como la quiero…

•1 agosto 2011 • Dejar un comentario
  • Una amiga: y quien quieres que vaya eeeh??
  • Yo: Una mujer preferiblemente
  • el pelo me da igual aunq las morenas y las pelirrojas oscuras aunq sean teñidas me tiran mas
  • q tenga brillo en los ojos, para q asi me de igual su color
  • q tenga una sonrisa preciosa y q sepa hablar
  • q sea mas bajita para q no me intente dar complejos  pero q tampoco se deje torturar facilmente por mis bromas sobre su tamaño
  • q vista sencillo, sin miedo
  • no hace falta q use una 110
  • pero si tiene mas de 85… xDDD
  • es broma
  • ni delgada ni q parezca q se descuida
  • q se ria y me haga reir
  • q en verdad la escusa para quedar sea pasar un rato juntos
  • y q al final se nos ocurran buenos planes
  • q sobren las palabras
  • q no falte el cariño
Con algo tenía que actualizar ^^

Discurso para mis compañeros

•22 mayo 2011 • Dejar un comentario

¿Quién me hubiera dicho hace seis años que hoy estaría aquí, hablando delante de todos mis compañeros y compañeras?

Hace seis años, ¿quién me hubiera dicho que lo haría con estas pintas?

¿Quién, hace seis años, nos hubiera asegurado nada?

Muchas cosas han cambiado desde entonces: aulas, horarios de entrada y de salida, compañeros, profesores…Todo esto lo vemos y, sin embargo, hay un cambio que para muchos ha pasado desapercibido por la simple costumbre de lidiar con ello; el cambio que se ha producido en todos y cada uno de nosotros. No solo somos más altos, algunos más delgados, otros más rellenos, ha crecido nuestro pelo o nos lo hemos rapado, sino que hemos pasado de vagar perdidos por los pasillos del instituto a considerar este edificio casi como si fuera nuestra casa. Ahora, solo a veces, nos perdemos por los pasillos de nuestra propia vida, sin saber a qué aula iremos a parar, aunque esto es parte del proceso y debemos confiar en encontrar el camino más recto y seguro hacia el aula que buscamos.

Todos sabemos que un año bueno no termina de serlo sin haber tenido profesores que recordar.  Todos ellos han llenado de anécdotas nuestro día a día, han formado parte de nuestra vida y nos han dejado una huella profunda.

Gracias a todos, de verdad, todos, cada uno en su estilo, nos habéis ayudado a crecer en seis años. Gracias, porque siendo diferentes habéis ahuyentado la monotonía.

Hay un dicho popular que dice que, si quieres ir rápido, vayas solo, pero que, si quieres llegar lejos, vayas acompañado. Yo, por suerte, he gozado de una compañía que, con sus imperfecciones y sus defectos, es para mí inmejorable. Os he visto reír, gritar, incluso derramar lágrimas y, aunque ha habido días mejores y peores, ya sabéis que la amistad multiplica la felicidad y divide la tristeza. Por ello creo que hoy podemos elevar exponencialmente nuestra felicidad, porque gozamos de amistad, amistad donde no importa el número, sino la calidad de quien nos la da, y que por mucho que nos haya podido costar recorrer el camino, habrá valido la pena, pues hemos atesorado mil recuerdos.

Dicen que las personas ocupan un hueco en nuestro cuerpo, y vosotros, amigos, sois grandes, porque no es más grande el que más espacio ocupa, sino el que más vacío deja cuando se va. Vosotros no solo ocupáis ese asiento en la butaca, vosotros llenáis el enorme espacio de nuestros recuerdos compartidos.

¿Quién nos hubiera podido asegurar hace seis años que llegaríamos tan lejos?

Poesía

•19 enero 2011 • Dejar un comentario

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir: por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
la noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

la misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

 

Me encanta este poema de Neruda, ni mucho menos es lo que siento ahora pero una amgia me lo recordo y me gustó.

Ahora mismo no se nada de mi asi que me encuentro como en una pequeña crisis de interes…

Un saludo,

Arthax

Rapidamente…

•18 enero 2011 • Dejar un comentario

Entre suspiro y suspiro una pena escondida o una felicidadad a gritos

Hace mucho que no actualizo y la frase me ha gustado… del blog de mi hermano ^^

 

Vía: http://gedachter.blogspot.com/